Todos los fabricantes de colchones luchan contra el mito de que mientras más duro sea un colchón, mejor es para la salud. Los colchones se tienen que amoldar a nuestro cuerpo, una superficie plana no nos asegurará un apoyo bueno para nuestro cuerpo. Por eso… ¿deberíamos de comprar más colchones blandos?

La elección de la dureza de un colchón depende de nuestro peso, el primer número de esta escala es el H1 (significa que un colchón es blando) y está destinado sobre todo a personas que pesen más o menos hasta 60 kg. Para este tipo de personas el modelo H1 será el perfecto, ¿por qué? Porque al tumbarse en un colchón blando la presión en él será mínima, el colchón se amoldará a nuestro cuerpo a la perfección (sobre todo en las zonas de los hombros y las caderas, que suelen ser las más afectadas por la compra de un colchón malo) y al ser delgados y dormir de lado, un colchón duro podrá bloquear el flujo sanguíneo de nuestro cuerpo.

Lo malo de esta teoría es que si un colchón de látex resulta ser demasiado blando para nuestro gusto, en estos casos hay que buscar un colchón blando pero de otro material. Por ejemplo, nuestro colchón Villajoiosa y Javea están fabricados de otro material llamado espuma altamente elástica. Todos los materiales para la producción de colchones son un poco diferentes, por eso si comparásemos un colchón de espuma altamente elástica con uno de muelles la diferencia será notoria.

¿El peso es la única directriz para elegir un colchón? ¿Con un peso de 70 kg ya no puedo utilizar un colchón blando? Los parámetros dados anteriormente sólo son una recomendación de los fabricantes… por eso hay que recordar que cada persona es diferente por características como la altura, ya que tiene mucho que ver con la elección de un colchón perfecto. Una persona que pesa 60 kg y mide 165 cm se siente de manera diferente a una persona con 180 cm de altura, la presión es totalmente diferente y el peso se distribuye de otra manera. Por eso, aunque tengamos más de 60kg podemos probar un colchón blando y comprobar que es ideal para nosotros.

Cuando tenemos que elegir un colchón para dos personas recomendamos adaptar el colchón más a la persona que pese más, los delgados tendrán que ceder. Es más fácil y sano que una persona delgada se acostumbre a un colchón más duro a que una persona con más peso se acostumbre a un colchón blando.

Un colchón demasiado blando puede producir que la columna no esté colocada de una manera adecuada y hará que durante el día nos sintamos cansados y sin fuerzas. Por eso para las personas que rondan los 60 a 80 kg se recomienda los colchones de dureza H2, desde los 80 hasta los 110 kg es recomendable el nivel H3 y la gente que pesa más de 110 kg debería de utilizar los colchones más duros: los H4. Por eso antes de comprar un colchón no sólo tenemos que pesarnos, también deberíamos de ir a la tienda y probar modelos diferentes.