La decisión ya está tomada y sabemos qué colchón compraremos pero aún tenemos que elegir el modelo, pero… ¿cómo hacer eso con tantas ofertas? La cuestión más importante será la dureza del colchón y esa se debería de elegir según el peso del usuario:

  • Para la gente delgada que pesa menos de 60 kg recomendamos los colchones blandos de tipo H1
  • Los usuarios que pesen de 60 a 80 kg disfrutarían sobre todo de un colchón de dureza media H2
  • La gente que esté entre 80 y 110 kg recomendamos probar los colchones duros de categoría H3
  • Y si eres un usuario que pesa más de 100kg te recomendamos que pruebes la categoría más dura, la H4

Cuando un colchón lo utilizarán dos personas es cuestión de llegar a un compromiso, recomendamos que se centren sobre todo en la persona que pese más.

Si tenemos la opción de ir a la tienda y probar los modelos en los que estamos interesados es lo más adecuado. Para la comprobación deberíamos de recordar ciertos aspectos: no se debe comprobar un colchón estando sentados, sino tumbados porque todos los modelos nos resultarán más blandos de lo que realmente son. Si tenemos la manía de dormir de lado o bocabajo deberíamos de colocaron así en la tienda, así será mucho más objetiva la experiencia. Aparte, lo ideal es probarlo con un cojín y si es para una pareja, los dos deberán de tumbarse y comprobar los mismos colchones.

Mientras estamos comprobando si nos gusta un colchón hay que centrarse en nuestra experiencia, tenemos que tener en cuenta la posición de nuestra columna, por eso lo ideal es pedirle a alguien para que compruebe si nuestra posición es la correcta. La espalda en este caso debería de estar en línea recta, el colchón deberá de ser lo suficientemente elástico y blando para que los hombros y las caderas se hundan de manera correcta. El segundo problema será la presión ejercida, porque corta la circulación sanguínea y nos duerme esa parte del cuerpo.

Al tumbarnos de espalda, el colchón también deberá de adaptarse a nuestro cuerpo, más específicamente a la curva natural de nuestra columna. Cuando estamos comprobando un colchón podremos hacer el test de la mano abierta, al estar tumbados habrá que poner la mano abierta en el hueco creado por la curva de nuestra espalda, si hay demasiado espacio significa que el colchón es demasiado duro y si es demasiado difícil poner la mano, el colchón será demasiado blando.

Cuando comprobamos que un colchón es bueno hay tres elementos más y el primero es el tiempo. Mientras estamos testeando no podemos tener prisa y darnos nuestros momentos para comprobarlo bien, esto hay que hacerlo sobre todo cuando nos tumbamos en colchones termoplásticos, ya que se amoldan al cuerpo con el tiempo.

La segunda cuestión que tenemos que tener en cuenta es la cantidad de modelos comprobados, no recomendamos comprobar todos los modelos que haya en la tienda. Después de testear unos cuantos modelos dejaremos de notar las diferencias y estaremos muy nerviosos, pasa lo mismo cuando olemos muchas colonias… en un rato dejamos de oler la diferencia entre una y la otra. Lo ideal es comprobar de 5 a 6 colchones.

El último elemento a tener en cuenta es el dinero que nos queremos gastar, ya que hay una posibilidad de que cuando estemos comprobando colchones podemos testear un modelo en el que nos sintamos muy bien pero sea demasiado caro. En ese caso la compra de un colchón podrá complicarse mucho.

La compra de un colchón no es tan aburrida como lo puede parecer si antes de ir a la tienda nos preparamos algunas cuestiones que hay que tener en cuenta. Otra opción es pedir ayuda en la tienda, por eso os recomendamos en preguntarnos cualquier duda, tanto por correo y teléfono como en nuestra tienda.