Cada vez más personas buscan un colchón que sea antialérgico, por eso vale la pena invertir en un colchón hecho de espumas antialérgicas como el látex y espuma transpirable de alta resistencia al desgaste, además de la funda antialérgica. Un colchón hecho de tales componentes sin duda será bueno para nuestra salud. Hoy, no hablaremos estrictamente sobre colchones, sino sobre la higiene del sueño y el cuidado adecuado de nuestro colchón. 

Los materiales antialérgicos no son todo ya que la compra de un colchón de látex o espuma altamente elástica no es suficiente. Si vamos a dormir toda la noche sin problemas para respirar, estornudar o picar la piel, el colchón debe limpiarse de manera adecuada y regular. De acuerdo con las instrucciones en la tarjeta del producto disponible en el sitio web del fabricante, la cubierta debe de limpiarse en seco o químicamente a 40 o 60 grados Celsius. Para lavar las cubiertas, cuanto mayor sea la temperatura de lavado, mejor. ¿Por qué? Porque de esta forma eliminaremos mejor los peligrosos ácaros del polvo, que son criaturas microscópicas a las que les gustaba nuestra compañía.

Son un alérgeno fuerte y nuestra cama es un lugar ideal para ellos porque les proporciona todo lo que necesitan para vivir. Primero, comida (la piel que hemos dejado caer) ya que se estima que hasta un 80% de las células muertas de la piel quedan en nuestro colchón. Agregado a ellos el cabello, el sudor y el polvo de la casa crean un ambiente excelente para la existencia y reproducción de los ácaros. Los materiales de desarrollo de ácaros antialérgicos pueden reducir significativamente, sin embargo, no puedes eliminarlos en un 100%. Para combatirlos eficazmente recuerde limpiar la cubierta regularmente (mínimo 2 veces al año) y el colchón de los niños mucho más a menudo. Si también comparte su colchón con su mascota, también debe limpiarlo más a menudo.

Ventile regularmente el colchón y cuando cambiemos las sábanas de la cama, deje la ventana en la habitación por unos minutos para mejorar la circulación de aire dentro del colchón. Esta es una actividad necesaria. De ahí la necesidad de aspirar y ventilar su colchón. Desafortunadamente, un colchón que se ha utilizado durante varios años sin aspirar y limpiar es unos kilos más pesado que en el momento de la compra ya que esta masa extra es una mezcla de polvo, epidermis, pelo y ácaros que se alimentan de todo esto.