No deberíamos de ignorar el insomnio, ya que con solo una noche sin haber dormido bien hará que nuestra concentración durante el día no sea la misma, también se suele tener más apetito y estar más estresado. Si esta situación dura más, las consecuencias son mucho más serias: organismo debilitado, metabolismo lento y problemas con la espalda.

Otra consecuencia es la irregularidad hormonal que hará que nuestra piel luzca sin brillo, ojeras y pelo muy debilitado. La base de un buen descanso y sueño es la elección de un colchón perfecto, por eso si desde hace más tiempo tiene problemas con el insomnio tendrá que consultar a su médico.

Pero antes de eso, debería de probar unas cuantas soluciones que le podrán ayudar. La primera es cenar ligero, el plato debería de consistir sobre todo de lechuga, ya que contiene sustancias que ayudar a conciliar el sueño. Desde la Antigüedad es conocida por ello, porque Hipócrates la recetaba como medicamento contra el insomnio. Para acompañar nuestra cena podría permitirse un poco de vino ya que podría ayudarle, ya que el vino rojo contiene muchas sustancias beneficiosas para nuestro sistema nervioso y ayuda a relajarse. No puede olvidarse de que el vino es alcohol, por eso como máximo se puede permitir dos copas.

Antes de ir a dormir también se recomienda un baño caliente con aceites. El agua caliente ayuda a relajar los músculos y el aceite de lavanda funciona de la misma manera, potenciando aún más ese baño. Un baño de 20 minutos así ayuda a olvidar el estrés diario y preparará el organismo para ir a dormir.

Si quieren escuchar música antes de ir a dormir, les recomendamos el jazz. Si prefieren la lectura estaría bien leer algo ligero y divertido, es mejor no leer ni ver ningún tipo de película de miedo. Media hora antes e ir a dormir también se recomienda dejar el portátil, las tablets y teléfonos móviles, porque la luz emitida por ellos actúa de manera totalmente contraria a la que queremos.

Antes de ir a dormir también se recomienda beber algo caliente, un método efectivo que siempre dicen las abuelitas es leche caliente con miel, ya que el hierro ayuda al sistema nervioso y la leche caliente ayuda a relajar los músculos. La gente que odia o tiene alergia a la leche puede beber un té de tila, melisa o jengibre.

Esperemos haberles ayudado con su problema.