Al empezar a buscar un colchón nuevo podemos sentirnos un poco perdidos. Hoy os contaremos cuál es la mejor manera de orientarse entre tanta información sobre colchones.

El primer paso para elegir un buen colchón es la dureza. En este punto la mejor manera de poder orientarnos es elegirlo según el peso del consumidor, según las directrices hasta los 60kg se recomiendan los colchones blandos H1, desde los 60kg hasta los 80kg los mejores son los intermedios H2, desde los 80kg hasta los 110kg los recomendados son los duros de categoría H3 y la gente que pesa más de 110kg debería de optar por un muy duro H4.

¿Qué deberíamos de hacer si tenemos un peso en una de las fronteras, como por ejemplo 80kg? Si eres una persona alta y duermes de lado te recomendamos comprar un colchón intermedio. Si no eres muy alto y sueles dormir bocarriba  te recomendamos optar por uno duro.

El siguiente paso para elegir un buen colchón son las preferencias y costumbres que tengamos. Si hasta ahora dormíamos en un colchón duro o en un sofá será muy difícil cambiar a un colchón blando aunque seamos delgados. Porque el que se tiene que amoldar al cuerpo es el colchón, no nosotros al colchón. Nos podemos decidir por un modelo con más dureza pero fabricado con los materiales perfectos.

Los materiales de los que está fabricado el colchón es el siguiente paso. Las mejores opciones serán los fabricados con espuma termoplástica o de látex. Su superficie es elástica y se amoldará a la forma del cuerpo. Los dos tipos de espumas tienen propiedades ortopédicas, pero funcionan de maneras diferentes: el látex es un material muy elástico por lo que es muy buena opción si por la noche no paramos de movernos, se amolda al cuerpo de una manera muy rápida. Otra propiedad del látex es que es antialérgico, gracias a que sea natural.

Lo opuesto al látex es la espuma termoplástica memory (o de memoria). También la encontramos bajo el nombre de viscoelástica o el recuerdo de la forma. Es un material que realmente no ‘rebota’ demasiado,  se amolda al cuerpo por varias cosas: presión, tiempo y temperatura. Esta espuma de ablanda bajo el calor lo que hace que se amolde de manera lenta al cuerpo, te hace sentir que estás en una nube. Por estas razones es una opción para gente que duerme tranquila y no se mueve mucho, porque cada vez que nos movamos el colchón se amoldará al cuerpo y volveremos a tener la sensación de ‘caernos’.

Algunos usuarios que duermen en este tipo de colchones sienten un efecto calor, por eso es muy importante la funda que le ponemos ya que es el elemento del colchón que roza con nuestra piel. Es muy importante que la funda sea transpirable y agradable al tacto, los mejores materiales tienen en su composición algodón que ayuda a que no haya humedad y que sea transpirable. Gracias al algodón no sudaremos mientras dormimos o estamos tumbados en

el colchón. Otro punto muy importante es el cuidado de la funda: necesita tener la posibilidad de poder lavarlo con agua caliente,  lo recomendable es lavarla a 60 grados, lo que ayudará a eliminar las bacterias.

Otro punto muy importante es el precio, ya que en el mundo de los colchones mientras más alto sea el precio, más cómodo será. Pero si en este momento de nuestras vidas no podemos gastar una millonada en nuestro colchón será mejor no incluir colchones de estos precios en nuestras opciones.

Si no quieres volverte loco al empezar la búsqueda de tu colchón perfecto te recomendamos que tengas en cuenta todos los puntos citados anteriormente, pero si necesita ayuda en esa elección no dude en contactar con nosotros!